Tuesday, November 18, 2008

Ariel bienvenido a la vida!

Hijito mio esto es para ti:

Despierta de tu sueño
respira profundo
bienvenido a la vida
tu alma esta por nacer

Abre tus ojos al cielo
tu pulso empieza a latir
déjanos ver como eres
mis brazos te quieren cubrir

Cuantas cosas queres conocer
el futuro dependerá de ti
Muy pronto veras el tiempo pasar
conmigo creciendo
conmigo estarás jugando.
Pronto veras el tiempo pasar
conmigo estarás creciendo
hoy debes esperar a que le mundo
caiga rendido a tus pies

cuantas cosas quieres descubrir
tan extraño
todo es para ti.

Ariel mi Leon de D..S!

Ariel corazon mio! Mi Leon de D..S sabes extranio tu risa que derrite corazones y llena de amor el universo. Me hace falta el jugar contigo y comerte a besos y cosquillas. Jugar con tu chango y tus coleccion de clones de Issue-bear.

Sabes que gozo mucho cuando jugamos luchitas y te hago la hurracarana, la quebradora, y la de acaballo. El que tu me muerdas cuando jugamos corazon. Hijito mio que D..S bendiga siempre tu camino y que siempre os proteja. Que vuestros suenios sean siempre realizados con la mano de D..S y que tu vida sea plena de alegria y sabiduria y bondad para los demas y vos mismo.

TE AMO!!!!

Las Nanas De La Cebolla para ti hijito de mi alma!

Hijito te escribo aqui estas nanas que os canto cuando os estais durmiendo entre mis brazos despues de qeu te doy el biberon.

Hoy hable con mi amigo el viento de Texas para pedirle que os lleve y susurre hasta vuestros oidos esta tierna cancion de cuna. Ariel sabete qeu no importa distancia ni tiempo que nos separe pues tu y yo somos unos mismo ya que eres sangre de mi sangre, carne de mi carne, y huesos de mis huesos hijitos ni la muerte me separara de ti.

TE AMO ARIEL!!!

NANAS DE LA CEBOLLA

La cebolla es escarcha
cerrada y pobre:
escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla:
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.

Una mujer morena,
resuelta en luna,
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te tragas la luna
cuando es preciso.

Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en los ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que en el alma al oírte,
bata el espacio.

Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa.
Vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.

La carne aleteante,
súbito el párpado,
el vivir como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!

Desperté de ser niño.
Nunca despiertes.
Triste llevo la boca.
Ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.

Ser de vuelo tan alto,
tan extendido,
que tu carne parece
cielo cernido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!

Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.

Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.

Vuela niño en la doble
luna del pecho.
Él, triste de cebolla.
Tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.