Saturday, June 6, 2009

Independencia de Chiapas!

El grito de independencia de la Nueva España apenas afectó a la Provincia de Chiapas, pues aunque las tropas de Morelos llegaron hasta Tonalá, no encontraron resistencia alguna y apenas se turbó la tranquilidad. Guatemala por su parte logró también su independencia de España sin derramamiento de sangre. En 1811 fray Matias de Córdova, simpatizador a la insurgencia de la Nueva España, introdujo la imprenta en Chiapas para editar en San Cristóbal de las Casas su periódico El Pararrayos, en pro de las ideas independentistas. En vista de que no se propagó a Guatemala y Chiapas la rebelión de la Nueva España, la Cortes de Cádiz expidieron el 1o. de octubre de 1813, título de ciudad a la villa de Comitán de las Flores, con el nombre de Santa María, y titulo de villas a los pueblos de Tuztla (hoy Tuxtla Gutiérrez), Tonalá, Tapachula y Palenque.

En vista de la expedición en 1821, pasados los cruentos años de la Guerra de Independencia de México, de la declaración de la Independencia de la Nueva España mediante el Plan de Iguala; el 28 de agosto de ese mismo año se reunieron los vecinos más destacados de Comitán y decidieron declarar la independencia de la Provincia de Chiapas, adoptando el Plan. Se levantó un acta que se publicó solemnemente el 1o. de septiembre siguiente y se envió a otras poblaciones importantes, entre ellas la capital de la provincia, la ciudad de San Cristóbal de las Casas. Poco después Comitán reconocería al Imperio Mexicano como "única autoridad y gobierno". Guatemala declararia su independencia hasta el 15 de septiembre de ese mismo año.

En 1822 un comisionado de Chiapas llegó a la Cd. de México le hizo saber a las autoridades las pretensiones libertarias de la Provincia, por lo que el gobierno de la Regencia expidió un decreto el 10 de enero declarando perpetua la incorporación de Chiapas al Imperio Mexicano, con opción al goce de los derechos y prerrogativas de las demás provincias mexicanas. A la caída del Imperio de Iturbide en 1823, Chiapas recibió la invitación de las provincias centroamericanas para agregarse a ellas, por lo que el 4 de junio se instaló una junta de representantes en varios departamentos chiapanecos, para discutir la conveniencia de adherirse a Centroamérica. El general mexicano Vicente Filisola fue enviado de la Cd. de México para disolver la tal junta y reinstaurar la diputación provincial, valiéndose del convencimiento. Filosola disolvió la junta y se produjo una rebelión chiapaneca el 24 de octubre. Entonces Chiapas se declaró libre y autónoma, aunque este plan no lo acogió toda la provincia, pues algunos departamentos pugnaron por seguir unidos a México.

Durante 1824 siguieron las juntas de vecinos notorios en Chiapas y por fin se efectuó una votación publica para definir el destino de la Provincia : 96,829 habitantes votaron por la definitiva incorporación de Chiapas a México, mientras que 60,400 lo hicieron por su unión a las Provincias Centroamericanas. En vista del resultado, en sesión del 12 de septiembre de ese año la Provincia de Chiapas volvió a declarar su agregación a la nación mexicana, la cual se proclamó pública y solemnemente el 14 de septiembre. Desde el 3 de mayo anterior, los pueblos del Soconusco se habían declarado en favor de la anexión a México, aunque ello no se logró en forma inmediata. Para efectuar la votación de Chiapas se reunieron representantes con poder de 104 pueblos y 172,953 habitantes.

El 29 de agosto de 1831, el gobierno decreta la prohibición de formar parte de cualquier sociedad secreta y decreta la expulsión de quienes pertenezcan a una logia masónica. Durante 1832 el clima político provoca enfrentamientos entre los liberales y los reaccionarios. En el centro del país Santa Anna derroca al Presidente Bustamante; el congreso chiapaneco ratifica a Don Manuel Gómez Pedraza como legítimo Presidente de la República.

En 1833 los poderes del estado se trasladan a Tuxtla Gutiérrez. Ese mismo año se proclama el Plan de Defensa de Religión y Fueros, que tiene por objeto derrocar al gobierno federalista; ante esto el gobernador Gutiérrez decretó condenar a muerte a todo aquel que conspirase contra las autoridades establecidas. El 19 de marzo del suguiente año, Gutiérrez decreta la amnistía general para los enemigos del federalismo. Cuando el gobernador Joaquín Miguel Gutiérrez desconoce en 1835 el Plan de Cuernavaca y la administración de Santa Anna, es derrocado y después de varios intentos por recuperar el poder, es herido en 1838 y para no caer prisionero de los conservadores se arroja de la torre de la iglesia de Tuxtla, en su honor ahora de Gutiérrez. Su cuerpo fue atado a un caballo y arrastrado por las calles de la ciudad. Con su muerte terminó el gobierno federalista en Chiapas, y los gobiernos centralistas se suceden durante el gobierno de Santa Anna.

En 1841 una junta general reunida en Tapachula el 15 de agosto declaró la firme voluntad del Soconusco de unirse a México como parte integrante de la Provincia de Chiapas. El Diario Oficial de Chiapas empezó a publicar en 1842 la obra Descripción Geográfica del Departamento de Chiapas y Soconusco del abogado Emeterio Pineda, considerado como el primer geógrafo de Chiapas. Ese mismo año el territorios del Soconusco queda definitivamente anexado a Chiapas.

Después del derrocamiento del Gral. Mariano Arista como Presidente de la República, el Gobernador de Chiapas Nicolás Maldonado apoya el golpe de estado y al reelegirse, Santa Anna lo nombra Caballero de la Orden de Guadalupe.

En 1859 el Gobernador liberal Angel Albino Corzo, exclaustra a las monjas y expulsa al obispo Carlos María Colina y Rubio por escribir contra los liberales y la Constituciónd e 1857. Se establece en Chiapas el Primer Congreso Constituyente y se promulga la Constitución del Estado. En 1860 tienen lugar los últimos encuentros entre liberales y conservadores siendo derrotados los últimos con lo que triunfa la reforma en Chiapas.

El 14 y 15 de agosto de 1863 se libra furiosa batalla entre republicanos de San Cristóbal de las Casa, capital chiapaneca, y los intervencionistas franceses. Estos triunfan y ocupan la ciudad y el conservador Juan Ortega, jefe de las tropas de ocupación, marcha el 30 de octubre contra Chiapa de Corzo. Conmina al Cnel. Salvador Urbina, comandante de la fuerza republicana en esa población, que rinda la plaza. Urbina opuso resistencia y tras una furiosa batalla librada desde la noche de ese día, logró rechazar al enemigo al siguiente. Ortega regresó derrotado a San Cristóbal, población que ya no pudo retener por mucho tiempo.

A fines de 1867 se inició la Guerra de Castas en Chiapas. El indígena Pedro Díaz Cuscat había hecho un ídolo de barro, cerca de Chamula, que simulaba hacer hablar mediante una caja de resonancia dentro de la cual lo colocaba, para atraerse a la gente. Lo hizo pasar como un dios que bajó del cielo para habitar entre los indígenas, ayudado por Agustina Gómez Checheb, que se hacía llamar madre del dios. Así lograron reunir un gran número de adoradores del ídolo y el Viernes Santo de 1868, en una reunión pagano-cristiana, crucificaron a un niño y lo dejaron morir en la cruz. Intervino el gobierno y aprehendio a los dos instigadores y los puso presos en San Cristóbal de las Casas; pero ahí se acercó a ellos un aventurero de nombre Ignacio Fernández de Galindo, con su esposa Luisa Quevedo, que se hacía pasar como adivinadora, les ofrecío su ayuda para que, a semejanza de los indios de Yucatán, hicieran una guerra para librarse de los blancos. Así se organizó un ejército indígena, con cuartel general en Zontehuitz. En 1869 el ejército indígena de Zontehuitz se levantó en armas contra el gobierno; atacó varios pueblos y haciendas asesinando a todos los blancos y ladinos que no pudieron huir y luego amenazaron con incendiar y saquear San Cristóbal de las Casas, a menos que se liberase a Cuscat y otros de sus seguidores que estaban encarcelados. El gobierno cedió, pero tomó como rehenes a Fernández de Galindo y a su esposa. Cuscat, al frente de los rebeldes, se lanzó contra San Cristóbal para liberar a sus amigos. El gobierno no cedió en esta ocasión y los rebeldes atacaron a la población el 21 de junio y degollaron a cuantos tuvieran a su alcance. El Gobernador José Pantaleón Domínguez logró resistir y mandó ejecutar públicamente a Fernández de Galindo y su esposa Luisa Quevedo y persiguió a los rebeldes hasta Chamula donde se hicieron fuertes, derrotándolos el 30 de junio. Los indios rebeldes se dispersaron y se mantuvieron en armas en la región de Simojovel, donde finalmente se rindieron en octubre de 1870.

El 26 de octubre de 1872 se decreta el traslado de los poderes a la capital, San Cristóbal de las Casas. Cansados por la interminable administración del Gral. Domínguez que se reelegía por tercera vez, grupos de partidarios del General Porfirio Díaz se levantaron en armas en 1875, encabezados por los Coroneles Sebastían Escober y Julián Grajales, después de numerosas batallas los rebeldes se rindieron pero el Gral. Domínguez fue depuesto por órdenes del gobierno central, asumidiendo la gubernatura el LIc. Moisés Rojas el 1o. de diciembre. Durante 1876 hubo muchos pronunciamientos en favor del Gral. Díaz y al triunfo de éste es nombrado Gobernador el Cnel. Sebastían Escobar.

Mediante el Tratado de Límites se determinan en 1882, durante el gobierno del Cnel. Miguel Utrilla, los límites reales entre Chiapas y Guatemala.

El 19. de diciembre de 1891 asume la gubernatura el Lic. Emiblio Rabasa, quien organiza la hacienda pública; establece en la Tesorería General el sistema de contabilidad fiscal; inicia la construcción de la carretera de San Cristóbal Las Casas hasta la frontera con el estado de Oaxaca; fundo la Escuela Militar; tiende la primera línea telefónica y expide la constitución reformada del Estado. En 1892 San Cristóbal Las Casas deja de ser la capital de Chiapas y los poderes públicos cambian su domicilio a la nueva capital, la ciudad de Tuxtla Gutiérrez.

El 1o. de abril de 1895 se firma el tratado de límites entre México y Guatemala, con lo que se delimitan las fronteras de Chiapas y Soconusco.

¿Qué tan feliz eres, mexicano?

¿Cómo se puede medir el nivel de felicidad de un pueblo? Para la mayoría de los economistas, responder esa pregunta inevitablemente implica echar un vistazo a indicadores económicos como el ingreso per cápita del país. Y algo de razón tienen, pues suena lógico eso de voltear a ver el bolsillo de la gente para entender su sonrisa (o la falta de ella). No es novedad para nadie que casi todo satisfactor requiere de dinero: conseguir una buena educación, buenos servicios de salud, alimentación, entretenimiento.

Pero no siempre es tan automática esta relación positiva entre nivel de ingresos y grado de satisfacción de una sociedad. Muchos tendrán algún conocido que tiene toda la lana del mundo, pero que vive quejándose. A nivel países sucede lo mismo: hay estudios que demuestran la existencia de sociedades en las que el nivel económico de su población no los ha acercado -ni un poquito- a la felicidad.

Por ejemplo, en el último reporte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) titulada Un vistazo a la sociedad: Indicadores sociales 2006, se siguen variables que pueden cuantificarse, es decir, que pueden verificarse con objetividad, como son algunos indicadores de ingreso, salud, educación e inclusión social. Pero en el mismo reporte, también se incluye un sondeo realizado para que -de manera subjetiva- los encuestados traten de contestar (entre 0 y 1) qué tan felices son.

En esta medición, a pesar de ser el segundo ingreso per cápita más bajo dentro de los 30 países del organismo, México está entre los más altos en cuanto a satisfacción en la vida, en nivel de felicidad de su población. Por el contrario, Japón a pesar de estar a media tabla en cuanto a ingreso per cápita con 22 mil 617 dólares, es el tercero más infeliz de la muestra. Por sí solos estos resultados resultan reveladores, pero más aún si se profundiza en otros indicadores del estudio. También se incluye un índice que es construido a través de mediciones en 16 variables referentes a salud, ingresos, autosuficiencia, equidad y cohesión social. En este índice México registró 0.24 para ubicarse en el último lugar de los 30 países estudiados, muy por debajo de Estados Unidos que con 0.82 se ubicó en lo más alto de la tabla.

Si vemos otros estudios, también encontraremos razones para que los mexicanos no estemos tan sonrientes. En el último reporte de la ONU sobre Desarrollo Humano, de entre 126 países estudiados, México se encuentra en el lugar 103 en términos de equidad; es decir, sólo hay 13 países con mayor desigualdad económica. Puede ser que esto no tenga nada de malo, que sea una gran cualidad eso de encontrarle el lado positivo a la vida a pesar de las adversidades económicas. No lo sé. Quizás es falta de coraje, quizás no nos encabrona lo suficiente que nuestro país esté por la calle de la amargura en el tema de los dineros. Quizás tenemos muy arraigada la idea de que al Reino de los Cielos, los pobres serán los primeros en entrar.

Defendamos la cultura mexicana... Sí, ¿pero cuál?

Platicando con un cuate una vez, la discusión de tornó en una feria de acusaciones. En mi contra.

"¡Tú ya estás muy de parte de los gringos!", me gritaba, ya a medias aguas mi amigo.

"Deberías defender más NUESTRA cultura, NUESTRA idiosincracia", continuaba mi inquisidor, implacable. Si hubiera tenido un látigo, con todo gusto me daba con él.

"Aja", respondí, medio aburrido. Después de casi 13 años de vivir en USA, y recibir insultos, críticas y mentadas, la acusación ya sonaba aburrida.

"Esos gringos tales por cuales, míralos", me decía mi amigo. "¡Ni cultura propia tienen!"

Pero sí ponen en peligro NUESTRA cultura mexicana, agregó.

Cierto, mi cuate andaba a medios chiles, pero la bebida desnudó sus verdaderos sentimientos. Y eso ocurre a muchos mexicanos, que piensan igual... sin necesidad de tomar.

He notado que con mucha frecuencia, cuando se me ocurre criticar (aunque sea con el pétalo de una rosa, como dicen) a la mentalidad mexicana... ¡Ah, que Dios me agarre confesado!

Como mi cuate que mencioné, a muchos lectores les cae mal que critique lo que veo incorrecto de México, mi país. Su opinión es esta: Si tú estás en Estados Unidos, no debes criticar a México. Punto.

Si te fuiste, aguántate. Si quieres criticar, regrésate y ponte a trabajar por tu país.

Entiendo perfectamente esta postura. Pero no la comparto.

Por principio, muchos piensan que si critico al gobierno de México, a la burocracia, a la corrupción, automáticamente significa que soy antimexicano, malinchista, vendepatrias, entregado, lamebotas de los yanquis, coco (blanco por dentro, prieto por fuera), pocho, chicano (dizque) y lo que a usted se le ocurra.

A mí me encanta recibir críticas, no por masoquismo, sino porque me gusta la discusión abierta, compartir ideas. Que las críticas tengan motivos que, aunque no comparta, reconozca como fundados.

Pero a veces me he encontrado e-mails cuyo único contenido consiste en: "¡Ching... a tu madre, p*nche periodista pendej...!" Ya, es todo el argumento que usan a favor de México.

¿Qué críticas hemos recibido desde que comenzó esta columna? Muchas, y muy variadas. Pero las que casi siempre prevalece es que yo "defiendo" mucho la cultura gringa... la cual no existe. Porque a ojos de muchos, los gringos no tienen cultura propia.

Toda es importada, de Europa. Toda consiste en retazos de todos lados.

Lo peor, es que algunos lectores piensan que con esta columna, yo estoy "poniendo en peligro la cultura mexicana, al no defenderla de invasiones extranjerizantes".

(Me encanta ese término: "Invasiones extranjerizantes". Suena muy a los setentas, muy lopezportillista. Me trae recuerdos de mi niñez, cuando no me preocupaba por nada. Ahhh...)

O sea, como mexicano, como periodista, como emigrante, "tengo la obligación de defender a la CULTURA MEXICANA (así, con mayúsculas) de los ataques del imperio por aniquilarla".

???

De acuerdo, los lectores son muy respetables para mí. Pero quiero que disculpen mi ignorancia... ¿Cuál cultura debo defender?

Yo estoy de acuerdo, claro. Es más, desde esta palestra (ejem, ejem), hago un llamado a los lectores, intelectuales y políticos, a defender la identidad mexicana.

Yo me sumo al esfuerzo, faltaba más. Como emigrante, quiero ser un digno embajador de México en Estados Unidos.

Para eso, necesito que los lectores me ayuden. ¿Cuál cultura mexicana? ¿Cuál es la cultura MEXICANA?

A ver...

Emilio Azcárraga Milmo una vez definió a México como "Guadalupano y Futbolero". Excelente definición.

¿La Virgencita de Guadalupe? ¿Qué símbolo más propio de nosotros, más mexicano, no? Como el nopal.

Claro que sí.

Pero la imagen es española, ¿no? Guadalupe es nombre español, de un río, creo. Es más, es nombre árabe (¡horror!).

Y la virgen María ni siquiera es europea, sino del Medio Oriente. Judía.

¿La religión católica que representa? México es profundamente católico, ¿no? Pero también lo es Estados Unidos. Acuérdese que hay muchos inmigrantes irlandeses e italianos. Y sus descendientes.

Además, el catolicismo lo trajeron los españoles.

Y pa' acabarla, el catolicismo ni siquiera es de origen español, sino romano. Vaya, ni romano, sino palestino.

¿Qué otro rasgo cultural mexicano podemos defender desde esta columna? ¿El futbol? Claro que somos futboleros. De hueso colorado. Y futbol de a devis, no la fofa versión que los gringos llaman "sócker" (aunque ya nos eliminen de los Mundiales, ¡gulp!).

Pérese... El futbol NO se originó en México. Es inglés, creo.

No, no, perdóneme pero lo que los mayas jugaban NO era futbol. Usaban codos y rodillas para pateaer una pelotita de goma en unos aros. Dudo que la FIFA lo reconociera.

Además, los italianos se entercan en decir que ellos inventaron el fut, al que llamaban "calchio". Y como son tan tercos y gritones, mejor ni discutimos.

A ver, ¿que es la cultura MEXICANA? La cultura indígena, dicen algunos.

Perfecto. Vamos avanzando.

Ahora... ¿CUÁL de TODAS?

Los aztecas, claro, me dicen. Es obvio. Vaya, hasta el nombre de México viene de ellos, ¿no? "El País en el Ombligo de la Luna", significa.

Oh, oh, espéreme. Los aztecas no eran muy queridos por las otras naciones indígenas. De hecho, eran aborrecidos, odiados. (Igualito que a los gringos de hoy).

Y como los gringos, a los aztecas los acusaban de ser advenedizos, arribistas, y de no tener cultura propia. De imponer su dominio a base de la fuerza. De inventar su historia para embellecerla (eso del águila y la serpiente sobre el nopal fue puro cuento, según los tlatelolcas, los purépechas y tlaxcaltecas).

Además, por mucho que les duela a más de un demagogo o intelectual de Sanborn's, la inmensa mayoría de los mexicanos NO descendemos de los aztecas. Los aztecas, o mexicas, ocuparon de hecho una porción mínima del actual territorio nacional: Apenas el valle de México y algunas áreas cercanas.

Yo nací en Tampico. Aca la cultura indígena fue la Huasteca... Y para colmo, desapareció mucho antes de que llegaran los españoles. Aunque estaban emparentados con los mexicas.

¿Qué podrá decir por ejemplo, un yucateco? Allá son orgullosos de sus raíces mayas. Y los mayas no les pedían nada a los aztecas en cuanto a grandeza y poderío. A la mejor hasta fue al contrario.

¿Y los michoacanos? Los purépechas nunca se rindieron a los aztecas, ni a los españoles. Aún hoy en día, siguen con sus tradiciones, lenguaje y costumbres. Les vale lo que piensen los Hijos del Quinto Sol.

Eso por no mencionar a los chihuahuenses, los neoloneses, los bajacalifornianos, los chiapanecos y oaxaqueños, y tantas áreas más de México donde los aztecas tuvieron mínima o nula influencia.

Ahora, para cuestiones de folclor, los mexicanos hemos adoptado como nacional la imagen azteca. Hicimos lo mismo con el mariachi y el tequila jalisciense, ¿no? Es de todos.

Entonces, los aztecas son de todos. ¿Es la cultura que debemos defender?

¿Nuestro idioma? ¿Cuál, el español originado en la región de Castilla? ¿O el náhuatl de Moctezuma?

¿Los dos? ¿O ninguno?

Usted, ¿habla náhuatl?

¿Conoce los dioses aztecas? ¿Sigue sus ritos, festejos y ofrendas?

¿Qué cultura debemos defender?

Olvidémonos del idioma español. Es una lengua imperial. Impuesta a punta de presión internacional, cuando no a latigazos. Como el inglés de hoy en día. Hay que aprender náhuatl y el clasico.

Pero también habría que tirar esos pantalones de mezclilla (gringos), y esos zapatos italianos. Hacen ricas a las multinacionales que las venden. Y a los publicistas que nos los imponen.

Todo mundo a usar taparrabo y huaraches.

Olvidémonos del catolicismo. Hay que derribar las iglesias, tumbar santitos y comenzar a levantar templos a Huitzilopochtli.

Y a comenzar a ofrendar vidas humanas, faltaba más. ¿Con quién comenzamos? ¿Con los que nos caen mal, o con los que se opongan a este nuevo orden?

¿Democracia? Ideas griegas y gringas. Extranjeras. ¿Comunismo? Marx fue alemán (y de pilón judío). Mao fue chino y Castro cubano. No, no. Extranjeros todos.

No, hay que volver a los orígenes, a lo "nuestro": Tlatoanis y emperadores. Y baje la vista, no lo vea a la cara, que es un dios. Respete.

Entonces sí, seremos más puros, más de acuerdo con nuestros orígenes e idiosincracia. Seremos como nuestros ancestros, MEXICAS.

¿Será esa la identidad mexicana?

No sé. Pero estoy seguro que si tuviéramos una máquina del tiempo, y viajáramos a la época de la Gran Tenochtitlan, nos iban a ver como a changos de circo.

Porque los mexicas eran éso: Mexicas. Tenochas. No mexicanos.

Me diran subversivo,contreras, malinchista. Pero, con todo respeto, no lo puedo ser. Como todo mexicano, mi "cultura", mi "idiosincracia" no es una sola, sino muchas. Sí, tengo herencia indígena, pero también española (si no de cromosomas, sí de costumbres).

¿Porqué no? ¿Porqué arrugar la nariz? Nos guste o no, así es. La religión católica, el idioma, y muchos rasgos de nuestra personalidad vienen de allá. (Y muchas taras también, desafortunadamente.)

De hecho, como mexicanos, tenemos más costumbres de españoles, que de mexicas.

Y luego criticamos a los gringos por no tener cultura "propia". Ja.

La "Cultura Mexicana" (así, con mayúsculas) no necesita defenderse. No está en peligro. Ni en México ni en Estados Unidos: Aca, rodeado de tanto gringo, el idioma español, la comida mexicana y el catolicismo sobreviven. Y los chicanos se encargan de mantener viva la llama del recuerdo azteca.

¿Que se va a mezclar? ¿Que Estados Unidos la va a influenciar? ¿Que va a quedar "impura"? Probablemente. Pero eso siempre ha pasado en la historia, y siempre seguirá pasando. Y con cualquier otra cultura: Franceses, españoles, chinos, ingleses y hasta americanos... todos son herederos de la mezcla de muchas culturas.

Como nosotros los latinoamericanos, y en especial, los mexicanos lo fuimos y lo seguiremos siendo, ¿no cree usted?

El Che Guevara, ¿Héroe, Villano o Mercancía?


Hace 40 años, el tableteo de ametralladoras llegó a la Quebrada del Yuro, en Bolivia, pero en un sentido diferente al que hubiese preferido el comandante Ernesto "Che" Guevara. Allí, el guerrillero argentino se rindió a sus adversarios y dos días después fue ejecutado por un sargento del Ejército de Bolivia, en un salón de clases de la remota localidad de La Higuera.

Mucho ha cambiado el mundo desde aquel 9 de octubre de 1967. Su jefe y amigo, el dictador cubano Fidel Castro, es hoy día un moribundo anciano cuyo régimen comunista de 48 años de vida, es blanco de críticas de las principales organizaciones internacionales de derechos humanos y de gran parte de los gobiernos democráticos. El cubano promedio, a quién el Che "liberó del capitalismo", vive con menos de un dólar al día y una tonelada de silencio por miedo a ir a la cárcel. La ideología del Che, el marxismo-leninismo, sucumbió ante su propio fracaso hace casi dos décadas. La Unión Soviética, la gran potencia de los obreros y campesinos, dejó de existir como país sin que fuese necesario bombardearla ni invadirla. El modelo político más admirado por el guerrilero, el régimen comunista chino de Mao Zedong, sobrevive gracias a que implementó un dinámico esquema de economía capitalista, que le ha permitido ser el país que más rápidamente está eliminando la pobreza en el mundo.

Desde hace mucho tiempo, vivo convencido de que el fracaso latinoamericano en materia de crear bienestar e instituciones sólidas que ayuden al desarrollo, a pesar de los casi 200 años de independencia de la América Hispana, se debe fundamentalmente a nuestra pésima manera de elegir símbolos. Fuera de pasiones y simpatías políticas, el Che Guevara es parte de ese estereotipo nuestro.

Luego de la victoria que consiguió el Che con la toma de Santa Clara, durante la revolución cubana de finales de los 50, no hay un solo proyecto guevarista asociado con el éxito. Entre enero y abril de 1959, cuando estuvo a cargo de la fortaleza militar de La Cabaña, en La Habana, el Che ejecutó a 550 prisioneros en paredones de fusilamiento. Poco después, cuando fue nombrado presidente del Banco Nacional de Cuba, la moneda cubana, el peso, que estaba a la par de dólar desde finales de la década de los 40, se desplomó estrepitosamente y nunca más ha recuperado su valor. Más adelante fue nombrado ministro de Industrias, sólo para asistir a la destrucción de la infraestructura industrial cubana. El 24 de abril de 1965, desembarcó en el Congo para ayudar a las guerrillas comunistas Simba. Siete meses después, enfermo de disentería y desencantado, huyó del país africano y escribió en su diario: "esta es la historia de un fracaso".

En 1966 ingresó clandestinamente en Bolivia disfrazado de empresario y formó con sus colaboradores cubanos y bolivianos, el Ejército de Liberación Nacional de Bolivia. No recibió apoyo de casi nadie, murió solo, abandonado, sin un mínimo éxito desde la victoria de Santa Clara, en diciembre de 1958. Tenía 39 años de edad. Se le puede dar crédito por haberse puesto del lado de los pobres, por supuesto, pero sus grandes ídolos Lenin, Stalin, Mao y Castro también lo hicieron y terminaron sometiendo a los suyos a horribles hambrunas y represiones políticas. Se le puede dar crédito por haber muerto por sus ideales, sí, pero muchos de los hombres que ejecutó, también murieron por los suyos.

A cuatro décadas de su muerte, su efigie aparece en tazas de café, camisetas y otras mercaderías de ocasión, es decir, dentro del esquema que tanto odió... la sociedad de consumo.

El Padre Alberto y la Iglesia Católica del Siglo XXI

Luego de más de tres semanas de polvareda mediática por los sucesos protagonizados por el padre Alberto Cutié, a partir de las célebres fotos en las arenas de las playas de Miami, y la especulación sobre si su novia Ruhama Cannellis se puso de acuerdo o no con el paparazzi, ocurrió lo que muchos esperaban: el sacerdote renunció a la Iglesia Católica.

Antes de Cutié anunciar el 28 de mayo de 2009 su decisión de unirse a la Iglesia Episcopal, entre sus defensores y sus detractores se había abierto una gran brecha. Los primeros alentando al religioso a seguir adelante en defensa de su derecho a casarse con su novia, y los segundos atacándolo por “hipócrita” e “inmoral”.

Más allá del debate entre defensores y críticos, el hecho de que el llamado “escándalo del padre Alberto” aparentemente pueda concluir ahora con la ruptura de éste con la Iglesia Católica, Apostólica y Romana, ello no pone punto final al asunto, sino que deja abierto el camino para que el Vaticano reflexione acerca del celibato.

Pero al margen de debates y reflexiones, muchos piensan que ya una vez que fue sorprendido con su novia en la playa, Cutié debió actuar de inmediato, en tres escenarios posibles.

En el primero, el padre Cutié, urgido por los reclamos de la carne, decide convocar a una conferencia de prensa, o quizás en medio de su propia homilía dominical hace una interrupción y confiesa que no puede continuar cumpliendo con la imposición del celibato, que considera un rezago medieval, y decide dejar sus hábitos en nombre del amor para comenzar una nueva vida como civil, no sin antes dejar bien claro que siempre continuará con su fe en Dios. Esto habría contentado posiblemente a la mayoría de sus feligreses, que habrían admirado su sinceridad y su valor para confesar su propia debilidad a la luz pública.

En un segundo escenario encontraríamos a un Alberto Cutié más enérgico, enviando cartas a sus superiores en las que les expone que no puede obedecer más su condición de célibe y que protesta contra esta disciplina contranatura impuesta por una iglesia anclada en el siglo XVI –cuando en el Concilio de Trento fue establecida con carácter obligatorio--, estando en pleno siglo XXI, y que al no obtener respuesta satisfactoria de la jerarquía eclesiástica decide informar su situación en una conferencia de prensa, en la que anuncia que ha decidido fundar su propia iglesia , una en la que los curas puedan casarse y crear unar familia mientras cumplen con sus obligaciones sacerdotales. O sea, funda una especie de iglesia “Albertiana”, evocando la Reforma de Martín Lutero hace 500 años por sus desacuerdos con el Papado de Roma.

La mayoría de los feligreses se habría escandalizado con esta ruptura con el Papa, pero un grupo más pequeño e incondicional del padre podría haber aceptado a la nueva iglesia cristiana.

El tercer escenario es el que se ha hecho realidad: Alberto Cutié se une a otra iglesia cristiana en la que no hay celibato para sus sacerdotes.
Al final de esta historia, es difícil saber por qué este religioso inteligente y carismático se fue a una playa con su novia y se expuso a que pasara lo que pasó. Pero sin duda este episodio pone sobre el tapete, con mucha fuerza, que el celibato en el siglo XXI es un anacronismo, y que de existir debiera ser opcional.

De este tsunami llamado Padre Alberto uno puede concluir que él ha sido la víctima. El celibato fue un error desde que fue establecido, pues priva al ser humano de hacer uso de sus organos sexuales de manera sana. Esta prohibición de tener relaciones sexuales conduce a los sacerdotes a sustituir el normal reclamo de la líbido por toda una serie de actos de contención sustitutivos y ejercicios totalmente inservibles que solo han dado como resultado el vivir una vida sexual puertas adentro, donde el engaño y la hipocresía se oponen en todo momento al ejercicio de la libertad individual.

La sana práctica del sexo es parte indisoluble de la naturaleza humana, y al ser castrada por el celibato no se anula el deseo sexual, sino que lo desvía por caminos que desembocan en aberraciones de todo tipo, al final igualmente sexuales. No quiere decir que no haya sacerdotes que se mantengan célibes, pero probablemente son la excepción, y por cierto, al precio de que padecen trastornos del sistema nervioso al tener que reprimir sus desos y emociones. Pero, además, es un inconveniente, pues el sacerdote casto realmente no puede dar orientacion en asuntos sentimentales o matrimoniales a su feligresía, ya que no los ha vivido.

Bien lo decía San Agustín hace 1,700 años, que Dios es capaz de perdonar casi todos nuestros pecados, pero el sistema nervioso nunca lo hace. Tan sabia frase encaja como anillo al dedo al celibato.

Quienes aún se escandalizan con el caso del padre Alberto debieran recordar los bochornosos e innumerables casos de pederastia de los últimos años, que envuelven a sacerdotes violadores de niños, o que seducen a adolescentes católicas, como hizo el actual presidente izquierdista de Paraguay, Fernando Lugo, quien mientras era obispo católico embarazó a una feligresa de 16 años.

El caso del padre Alberto llama a la reflexión de todos los católicos acerca del celibato, y debiera constituir también un llamado al Vaticano a que enfrente con realismo el problema y elimine el escollo que, de continuar, podría erosionar los cimientos de la tres veces milenaria Iglesia romana.

Visión de la Muerte en la Cultura Mexicana

Por JORGE LUIS RODRIGUEZ

Coatlicue es la diosa de la muerte azteca. La diosa doble del Amor y la Muerte, la diosa de la tierra, con su falda de serpientes cayendo sobre las ruinas de Tenochtitlan.

Cada día 2 de noviembre las calaveras de azúcar se juntan con el "pan de muertos" y las velas de los altares mexicanos se iluminan con las memorias de familiares y amigos que han fallecido.

En la ciudad de Los Angeles, la interpretación de los artistas méxico-americanos ha hecho trascender los altares tradicionales a la categoría de "instalación de arte". Las galerías en la Placita Olvera, la Plaza de la Raza, Self Help Graphics y el Centro Fotográfico de Los Angeles se transforman en espacios abiertos para la celebración de festivales donde la música, las artes escénicas y visuales se dan cita cada año.

"A lo largo de las principales ciudades de este país, los memoriales a la muerte se han ido perfilando en los murales, piezas artísticas de aerosol o nombres con la inscripción E.P.D. Los muertos cobran vida", afirma Luis J. Rodríguez, autor de la novela autobiográfica "Always Running. La vida Loca".

"El lazo ancestral se establece, el puente entre el presente y el futuro", afirma el escritor.

Chalchiutlicue, aparece en la cuarta Edad de la cosmogonía azteca (Cuatro Agua) donde las aguas ceden el paso a nuestra Edad: el dominio del sol Tonatiuh (Cuatro Terremoto) con el cual todo se hunde entre terremotos y temblores.

El Día de los Muertos, marca en el calendario mexicano la fecha en que se festejan las memorias que los difuntos han dejado entre los vivos, o lo que es igual, el día que cobran vida las memorias que han dejado los muertos.

Es el día en que los seres queridos regresan a la fiesta de la vida y es posible brindar de nuevo con ellos escogiendo sus bebidas preferidas y agazajarlos preparando sus comidas favoritas.

En el crucigrama internacional de la ciudad de Los Angeles, las celebraciones mexicanas se funden con las fechas afines que comparten los países Latinoamericanos, según la herencia católica de El Día de los Fieles Difuntos o de Todos los Santos.

De este modo, los acordes de la marimba "Guatemala India" se suman al desfile de las danzas aztecas y la fiesta del mariachi en la Placita Olvera.

Pero la transculturación no queda limitada a las culturas con relación hispanoamericana; casi coincidiendo con la fecha del Día de los Muertos encontramos los festejos del Halloween norteamericano. En el mismo fin de semana suelen mezclarse los disfraces de este "carnaval" anglo con las calaveras del pintor José Guadalupe Posada.

La celebración del Halloween con sus fantasmas y sustos comerciales parece muy lejana de la reafirmación familiar y la devoción original con que se encaran los festejos de arte, comida y altares mexicanos.

Sin embargo, los antecedentes pre-hispánicos que se atribuyen a las ofrendas del Día de los Muertos son paralelos a los tiempos medievales de donde datan la tradición de susto y las caravelas que caminan en las noches de Halloween, inspiradas por el espanto de quienes entraban sin saberlo a los pueblos europeos diezmados por epidemias como la lepra, donde deambulaban por las calles verdaderos esqueletos vivientes.

La "Pelona" se convierte en un personaje que puebla las canciones populares, los "albures", la lotería y los "actos" teatrales de Aztlán. La muerte, ya para el siglo XVI, se encuentra definida en la idiosincracia del pueblo mexicano como un resultado directo del mestizaje.

El mestizaje en un pueblo que viene de la muerte azteca puede convertirse en un "juego con la muerte", puede convertirse en risa y susto, en los gritos de la lechuza Teoyaomiqui, el dios de los guerreros muertos, en Tlazoltéotl con su máscara de calavera...

Al terminar el siglo azteca de cincuenta y dos años ocurre la destrucción de la vida y el inicio de un nuevo ciclo de valores; los dioses mueren y el tiempo se acaba.

Durante los últimos cinco días del nemontemi, se apagan los fuegos de todos los templos.

La tradición de "sentarse a hablar" con la muerte trasciende desde lo familiar hasta lo político, así se le rinde honor hoy a la memoria del líder campesino César Chávez al dedicársele un altar del Día de los Muertos, tal como también se caricaturizaba la política estatal que representa el gobernador Pete Wilson, dedicándole prematuras lápidas con inscripciones funerales.

La Risa se convierte en un juego con la muerte. Es tradicional escribir "Calaveras" a los conocidos, poemas burlones que pronostican la muerte de cualquiera; es quemar "judas", "morirse en la raya", "jugársela"...

Mientras el torero español desarrolla un toreo "lúgubre", el torero mexicano inventa un toreo lúdico que se ha venido describiendo como festivo, antisolemne, donde "jugarse la vida" es una manera de jugar con la vida.

Al caer el último día, los sacerdotes salían de los templos convertidos en dioses vivos y marchaban por el camino de Ixtapalapa hacia el volcán de la Estrella donde se escucharía esa noche el teponaxtle sagrado desde lo alto del templo mayor.

Los sacerdotes contemplaban el movimiento de los astros hasta distinguir la nueva estrella Aldebarán colocándose en el medio de la noche, y entonces encendían de nuevo la hoguera y todos regresaban con sus antorchas encendidas a Tenochtitlan, donde la vida del náhuatl continuaría en perfecta unidad durante cincuenta y dos años.

After Short Respite, Drug Killings Surge In Juarez


After a two-month lull, a killing spree has resumed in Mexico's most violent city, Ciudad Juarez, as two powerful cartels fight for control of drug trafficking routes into the U.S.

The Mexican army took over the border city's police department two months ago, deploying nearly 10,000 soldiers and federal police in an effort to suppress the drug-trade violence.

But executions have resumed in broad daylight at a pace far higher than a year ago.

"There's something much bigger in Juarez at the moment than either the army or the police can stop," says the Rev. Hector Villa, rector of a Roman Catholic seminary in Juarez.

"It's really sad that the city is being used as a battleground between the drug cartels," he says. "The city is trapped in the middle of a war."

Juarez, a city of more than 1.5 million people just across the border from El Paso, Texas, is under siege. Soldiers race through the streets in green pickups mounted with machine guns. Federal police in body armor patrol with automatic rifles. The military sets up roadblocks at random to search cars for drugs, weapons and kidnapping victims who could be hidden in the trunks of cars.

Gunmen with high-powered weapons are executing businessmen, police officers, lawyers and university professors in broad daylight.

Last week, Villa officiated at the funeral Mass for Oscar Urias Cantu, a prominent businessman, the brother of the city treasurer and the cousin of the publisher of the daily newspaper El Norte.

Villa cautioned the congregation not to assume — as many people in Mexico do — that murder victims are all somehow involved in organized crime.

Local news reports said Urias was killed after he refused to make extortion payments.

The Mexican army took over the city's police department in March after criminal gangs ordered the police chief to quit. Within days, the number of killings plummeted.

But those gains have been erased. In May, 124 people were murdered in Juarez, twice the number killed two months ago.

Last year, more than 1,600 people were killed in Juarez, giving it a per capita murder rate more than double that of any city in the U.S.

But the violence in Juarez is different in part because so much of it resembles military-style operations. This week, gunmen stormed into a drug rehabilitation center just before midnight, shot five patients in their beds and then disappeared back into the night. Earlier, a man, beaten, was found in the trunk of a car. A note on top of him warned that this is what happens to people who call the local equivalent of 911.

And as the military attacks the drug cartels, the cartels have been branching out into other criminal activity.

"It's obvious that the people who are used to living a certain lifestyle, they aren't going to all of a sudden turn honest," says Federico Ziga Martinez, who runs a catering business and heads the local restaurant association.

Ziga says Juarez has seen a huge rise in kidnapping and extortion recently. "This is precisely a result of the pressure the army is putting on the cartels," he says.

Ziga says numerous restaurant owners — terrified that they or their children will get kidnapped — have shut their doors and moved to El Paso.

Meanwhile, the funerals continue.

Last week, gunmen kidnapped a 46-year-old businessman in front of his wife. Family members paid a ransom, but still his body was dumped in the street a day later.

The Poop On Finding Penguins: Follow The Guano


Scientists looking for lost penguins stumbled upon an effective method: Follow their poop from space.

In remote Antarctica, about one-and-a-half times bigger than the United States, researchers have been unable to figure out just where colonies of emperor penguins live and if their population is in peril.

It's harder still because emperor penguins, featured in the film March of the Penguins, breed on sea ice, which scientists say will shrink significantly in the future because of global warming. Because the large penguins stay on the same ice for months, their poop stains make them stand out from space.

Scientists at the British Antarctic Survey found this out by accident when they were looking at satellite images of their bases. A reddish-brown streak on the colorless ice was right where they knew a colony was, said survey mapping scientist Peter Fretwell.

The stain was penguin poo — particularly smelly stuff — and it gave researchers an idea to search for brown stains to find penguins. They found the same telltale trail, usually dark enough to spot from space, all over the continent, said Fretwell by telephone from England.

Using satellite data, the scientists found 10 new colonies of penguins, six colonies that had moved from previously mapped positions to new spots and another six that seemed to have disappeared. Overall, 38 colonies were spotted from above, according to Fretwell's paper, "Penguins From Space" in the journal Global Ecology and Biogeography.

"It's a very important result scientifically, even though it's a lighthearted method," Fretwell said Monday.

Even though Antarctic sea ice hasn't melted so far, scientists predict it to shrink by one-third by the end of the century, potentially threatening the birds, Fretwell said.

The research is "incredibly useful," because the only time to see emperors are during breeding in winter when weather makes it nearly impossible to get to the colonies, said longtime penguin researcher William Fraser, who wasn't involved in the study. Fraser noted that salty penguin guano "over time will corrode your boots," adding that he has lost nearly a dozen pairs to poop in 35 years of penguin research.

Sculpting The Body With Recycled Fat


Plastic surgeon Dr. David Broadway describes body fat as "liquid gold." He is an early adopter of a controversial technique to transfer fat from unwanted parts of the body — namely the belly, love handles and thighs — to places where it's more desirable — namely the breasts.

"We've been using it in combination with liposuction," says Broadway. "And rather than simply discard that fat, we'll inject it into the breast area."

The idea of relocating — or recycling — fat is not new. More than 100 years ago, a German physician grafted fat from a patient's lumbar region and used it in the breast. And in recent years, fat transfer procedures have been performed as part of reconstructive surgery on breast cancer patients.

Your Mileage May Vary

But pioneers in the field of breast augmentation have learned that transferring fat is complicated, and things can go wrong. The process of extracting it — or sucking it out with liposuction — can damage the fat. And once it's injected back into the body, the fat doesn't always find the blood supply it needs. As a result, only a portion of the fat survives.

"Usually we get 40 to 80 percent of the fat to take," says Broadway. And that means that patients are not entirely sure what the end result will be.

"I knew there were no guarantees," says Christina Stone, a mother of two from Loudoun County, Va., who opted for a fat transfer breast augmentation surgery. She says the idea of using her own fat was a big part of the appeal.

During her procedure, surgeons extracted fat from her abdomen and thighs. But when she woke up after the surgery her hopes of increasing her bust by two cup sizes were dashed. "Immediately I looked down and saw there was no difference — or maybe just little," Stone says. "So I was pretty sad."

Stone had a second surgery, this time to get silicone implants. She says she's now very happy with the results.

Doctors Still Unsure Of Long-Term Risks

Surgeons like Dr. Scott Spear of Georgetown University Hospital want to know more about the techniques used to transfer fat for breast augmentation.

"We're at the beginning of the learning curve," he says. He has initiated a clinical trial to answer some questions about the best way to perform the procedure and whether there are any measurable risks. To date, there are no published studies in the United States, so doctors are relying on their own clinical experience.

Some critics worry that women who opt for fat transfers to the breast may end up with calcifications — small bits of calcium in the breast tissue — that could mask or be confused with tumors. Over a woman's lifetime, the uncertainty may necessitate extra mammograms and/or biopsies, and the anxiety that comes with the screenings.

"It's not a big issue," Spear says. Reports from France and Italy, where the procedure has been performed for more than a decade, suggest that it does not interfere with the detection of breast cancer, he says.

Spear says there's another question: Can the process of injecting fat stimulate anything abnormal to happen? "There's some research that shows in certain animal models that injecting fat can actually stimulate tumor cells to grow more aggressively," he says.

This has not been demonstrated in humans, but Spear says it's an issue researchers may want to address.

The American Society of Plastic Surgeons has issued some guiding principles to surgeons who are performing fat transfer procedures. The society concludes that complication rates associated with the procedure are not "unduly" high, though reports include infection, bleeding, fat embolism and volume loss (fat not "taking").

The group recommends that physicians inform patients before the procedure that there is limited scientific evidence to verify the safety and efficacy of fat transfer procedures.

Beefing Up The 'Pecs' With Fat

Broadway and his colleague surgeon Dr. John Millard of Lone Tree, Colo., have pioneered a technique to beef up men's upper torsos by injecting fat into the muscles.

"I like to describe the augmentation of the male pectoralis muscles this way," says Millard, "we're taking filet mignon and turning it into Kobe beef." Millard and Broadway are promoting the technique by teaching other surgeons how to perform it.

According to Brad Hamilton of Toronto, who has had the procedure, the results make him look as if he's been working out for years. "It actually defines and enhances your muscles."

Hamilton says he knows these procedures are still in their infancy, and there are no guarantees that the results will last.

But he says, at 45 years old, as gravity pulls ... he's pushing back.

Do Apes Laugh When Tickled?


Apes often make weird sounds when they're tickled, and some researchers now say these pants and hoots truly are related to human laughter.

That's the conclusion of a new study in the journal Current Biology that analyzed the "tickle-induced vocalizations" of infant and juvenile apes as well as human infants.

One of the scientists, Michael Owren of Georgia State University in Atlanta, says he was initially skeptical that the panting sounds made by tickled chimps had anything to do with the distinctive "ha ha ha" of human laughter.

"I was reluctant to think of the chimpanzee pantlike vocalizations as being laughter," Owren says. "And I did not necessarily believe that there was a common origin between those sounds and human laughter."

But then a researcher named Marina Davila Ross, of the University of Portsmouth in the United Kingdom, came to his lab with recordings she had collected of 21 infant and juvenile orangutans, gorillas, chimpanzees and bonobos, as well as three human babies.

Davila Ross says going to zoos and watching the apes being tickled was an amazing experience, because they really seemed to love being tickled and, even though their sounds were odd, they looked like they were cracking up.

"That was absolutely fascinating, how they responded to the caretakers when they were tickled," Davila Ross says.

But the question is, she says, when you listen to these ape sounds, "how can one really know that this is laughter?"

To try and find out, she and Owren analyzed 11 different acoustic features in the recordings of tickled apes.

Then, along with Elke Zimmermann, of the University of Veterinary Medicine in Hannover, Germany, they compared what they'd found to the known evolutionary relationship between these apes and humans. They discovered a revealing pattern of similarities and differences among these five related species.

"The results suggest that the evolutionary origins of human laughter can be traced back at least 10 to 16 million years to the last common ancestor of humans and modern great apes," they write in their research report.

The primordial laughlike sound of that common ancestor probably had long, slow, noisy calls. Specific features of these sounds then got exaggerated or changed over evolutionary time, as the different apes emerged.

"All these sounds do seem to have a common origin, evolutionarily speaking," says Owren, "and I am now comfortable calling them all laughter."

This raises a question: If these sounds are all laughter, what made humans develop our distinctive "ha ha ha" instead of something more like the panting of a chimp? "If human laughter has evolved in a somewhat different direction, then why did it do that? And why these features in particular?" asks Owren.

He says learning more about that could help reveal the function of laughter in human relationships. After all, people don't just laugh when they're tickled.

Robert Provine, a neuroscientist at the University of Maryland, Baltimore County who studies laughter, notes that dogs pant in a certain way when they're playing, and rats are known to chirp.

So he thinks the roots of laughter might go even further back and would like to see more studies like this one that compare different animals' playful sounds.

"I think that it's about time we get out there, start tickling the dogs and the cats, and the pigs, the rats, as well as the chimpanzees," Provine says. "I think we'll learn a lot about what we have in common, as well as our differences."

Play-associated sounds have hardly been studied in animals, says Provine. "What about whales?" he asks. "You know, do whales have some form of laughter? People really haven't looked into this."

In general, Provine says, laughter hasn't gotten a lot of attention from scientists, because it's such an everyday thing that it often goes unnoticed.

An Abandoned Symbol Of Detroit's Better Days


Recently destined for demolition, Detroit's Michigan Central Station — one of the city's most historic and distinctive skyline silhouettes — has received a temporary stay of execution.

Built in 1913 and designed by the same architects responsible for New York's Grand Central Station, the Detroit landmark features an 18-story tower and elaborate Beaux Arts stonework in its lobby.

Though the last train pulled out of Michigan Central Station in 1988, University of Michigan professor Reynolds Farley says many Detroiters still have a passion for the building.

"You can't spend much time in Detroit without seeing this building," Farley says. "When I've given tours to people who've never been to Detroit before, one of the first things they ask is, 'What is that building over there?' "

The depot has been used in dozens of films, including Transformers, The Island, Four Brothers and 8 Mile, and its imposing, 230-foot classical tower can be seen for miles.

For Detroiters, it represents a time before the riots and before the decline of the auto industry, when Motor City was the fastest growing metropolis in the country. During its heyday, the depot was crowded with African Americans coming north from the rural South to find work, as well as an equally large influx of European immigrants who came to Detroit by train after leaving Ellis Island.

"Michigan Central Station was their landing spot," Tim McKay, the director of the Greater Corktown Development Agency, says of the immigrants. "This is where they began their life as Americans."

Dan Stamper, the president of the Detroit International Bridge Co., which currently owns the building, remembers walking to the depot as a child to pick up family members. He says his company wound up owning the station after making a loan to another company. When the other company couldn't repay the loan, it offered the station instead.

Stamper's company has been trying to find a use for the depot ever since it was acquired. There have been proposals to turn it into an international trade center, a convention center and a casino. At one point, Detroit's former mayor wanted to use it as a police headquarters.

"We spent a lot of effort, a lot of money, had a whole team together to renovate it and reuse it," Stamper says of the police headquarters plan, "only to ultimately find out that the city couldn't make the deal work from their end."

Now, the building is vacant, abandoned and forlorn. A chain-link fence topped with bent razor wire surrounds it, leaning precariously in some places. The stonework on the station's lobby is marred by graffiti, and a dozen trees can be seen growing out of the roof. In the building next door, police discovered the frozen corpse of a man inside an elevator shaft.

In April, the Detroit City Council voted to have the building demolished.

Stamper says some people want the depot razed because it's a visual rendering of the decay of Detroit. But in spite of the problems, many Detroiters still find the depot beautiful and inspiring. Hundreds of them protested the council's decision, including Tim McKay.

"I see this train station every day of my life," McKay says. "I live here, work here. This building represents a bygone era. It also represents a great opportunity."

McKay says the residents of Corktown, the neighborhood that houses the building, want to use the station as the backdrop to a city park. He envisions it as a viable green space that could be used by all.

And the International Bridge Co. has some ideas in the works as well; Stamper has submitted a proposal to the government to use part of the depot as a facility for Homeland Security.

"We want to refurbish just the historic part," Stamper says. "The main entry, main lobby of the depot. The tower would come down."

In light of possible new plans, the Detroit City Council postponed the building's demise — though city leaders have said the building will have to be refurbished or demolished soon, so it will no longer mar the skyline of Detroit.

But McKay says Detroit residents see the skyline everyday: "It is not an eyesore to us who live here. We see what it was, what it is and what it could be."

The council has not set a date to reconsider demolition plans. But any restoration of the depot will cost millions of dollars, and if no one steps forward to shoulder that cost, the depot that welcomed millions to the industrial North and to the United States will soon be just a memory.