Monday, October 24, 2011

Abusos de la extradición





Por David Zapp


Un artículo en el periódico colombiano El Tiempo abordó el problema de la extradición de paramilitares, y pasó por alto la extradición innecesaria de figuras menores. Ambos asuntos demandan la atención del pueblo colombiano y del gobierno estadounidense, y ambos requieren soluciones prácticas.

Cómbita está, y siempre ha estado, llena de acusados de bajo perfil que esperan la extradición a los Estados Unidos. Sin Embargo, mientras que la mayoría de acusados de bajo perfil podrían ser miembros de una conspiración de drogas, ellos no son “exportadores” (o “importadores”) conforme a la definición del término por la ley de los Estados Unidos. La ley estadounidense requiere que un acusado posea “conocimiento personal,” es decir, conocimiento de que las drogas con las cuales él o ella estuvieron envueltos estaban destinadas para los Estados Unidos, no simplemente una suposición. Los precedentes legales son bastante claros sobre esto. Sin embargo, a pesar de que los acusados envueltos de la forma más tangencial no cuentan con “conocimiento personal,” los acusados de bajo perfil siguen enfrentándose a acusaciones formales y extradición por parte de los Estados Unidos, cuando debieran estar encarando enjuiciamiento en Colombia.

Algunos jueces federales en los Estados Unidos son concientes del hecho de que extraditar acusados de bajo perfil se está convirtiendo en práctica común. Anteriormente, la extradición de acusados colombianos estaba reservada para narcotraficantes mayores, pero los jueces actualmente vienen observando cada vez más “peces pequeños” en sus salas de audiencias. El problema es que Estados Unidos asigna fondos para la extradición de narcotraficantes colombianos a gran escala, pero si existen excedentes, Estados Unidos simplemente no encuentra un mejor uso para el dinero, sino que extradita a más acusados. ¿Por qué? Porque ellos pueden y tienen el dinero para hacerlo.

La extradición es traumática y no debe ser tomada a la ligera. Los acusados son encarcelados a miles de millas de sus hogares y enjuiciados por gente que habla un lenguaje extranjero, en cortes que no son particularmente amigables hacia ellos. Los acusados extraditados no cuentan con ni siquiera la ayuda y el consuelo de sus familias ya que, siendo pobres, sus familias tienen muy poca probabilidad de procurar visas.

La extradición de paramilitares presenta un problema diferente. Estados Unidos trata a los paramilitares colombianos como a criminales comunes y hace la vista gorda a la gravedad de las ofensas que se les imputan en Colombia. En vez de considerarlas, Estados Unidos se enfoca solamente en los cargos relacionados con el narcotráfico. Los paramilitares deberían ser enjuiciados en su propio país, contribuyendo a la paz, la justicia y la reconciliación exigida por el pueblo colombiano. Ellos deberían responsabilizarse ante Colombia y darle sus ganancias malhabidas a las víctimas de quienes abusaron. El tratar a los paramilitares como delincuentes comunes denigra la importancia del asunto.

Después del rechazo de la petición de extradición de Fredy “El Alemán” Rendón, Brownfeld, el antiguo embajador de Estados Unidos, dijo que “[Estados Unidos] tiene que hacer cambios en [su] sistema para asegurarse que los paramilitares continúen cooperando con la comisión de paz y justicia” y también sean enjuiciados en Estados Unidos. ¿Pero cómo? ¿Por qué habrían de cooperar los paramilitares con el gobierno colombiano si éste ultimadamente permite que los extraditen a los Estados Unidos? Para compensar por la cooperación de “paz y justicia” en Colombia, sospecho que Estados Unidos tendrá que pedirle reducciones de sentencias a jueces federales.
Para Colombia, el negocio debe ser simple: Garantizarle a los paramilitares que si ellos dicen la verdad y devuelven sus ganancias malhabidas, incluyendo los frutos de esas ganancias, ellos no serán extraditados. Si ellos no lo hicieran, ellos deberían ser excluidos de la oferta y extraditados de forma inmediata. El gobierno colombiano creó la Comisión de Paz y Justicia como una alternativa al enjuiciamiento de los paramilitares así como para proveerle reparaciones a las víctimas de los crímenes cometidos por los paramilitares. Pero Colombia continúa perjudicando los objetivos sensibles de la Comisión, al extraditar a aquellos paramilitares de quienes buscan cooperación. Esto no tiene sentido.

Los paramilitares que ya han sido extraditados podrían ser devueltos a Colombia. Eso requeriría una gran determinación de parte de Colombia para presionar a los Estados Unidos a que lo haga, pero se puede lograr. Las cortes de EE.UU. podrían evacuar las convicciones de los paramilitares esperando ser sentenciados en nombre del “interés nacional” de ambos países. Y con base en su cooperación con el proceso de Justicia y Paz de Colombia, los paramilitares que ya han sido sentenciados podrían buscar una reducción de sus sentencias conforme a la Regla 35 de las Reglas Federales de Procedimiento Criminal, permitiendo una rebaja de sentencias con base en la “asistencia sustancial.”

Ambas políticas absurdas deberían ser suspendidas: la extradición de paramilitares que aceptan cooperar con el proceso de paz y la extradición de acusados de perfil bajo. La extradición debería, una vez más, ser reservada para narcotraficantes a gran escala.

Publicado Anteriormente, y republiciado por cortesia de, en:

http://http://tambiensonfalsospositivos.blogspot.com/

Foto cortesia de: http://www.ehow.com/info_8575491_texas-laws-extradition.html

GUERREROS COAHUILA, CAMPEONES DEL MUNDO, Crónica de un anhelo





Por José Alfredo Gutiérrez Falcón

Toda la familia rodeaba a mi padre antes de morir. Quise darle una última satisfacción segundos antes de su partida. Tomé su mano izquierda, posándola después en el vientre de mi esposa embarazada. “Se llamará Enrique, igual que tu ídolo” - le dije -. Su cabecita redonda viró hacia mi lado con un amable gesto. La boca del doctor Mario dibujó su última sonrisa y tranquilamente, pidiéndonos un abrazo durmió para siempre.

Enrique es mi hermano. Gran abogado, callado, metódico y dedicado en cuerpo y alma a su familia. A veces demasiado parco, siempre concentrado en un punto concreto. Desde su niñez hasta estos días, ha sido un gran deportista. El fútbol, su pasión a través del tiempo. Conoció desde niño sus cualidades para ser un jugador profesional, pero a veces las oportunidades nos encaminan a rumbos insospechados.

Desde el nacimiento de mi sobrino Enrique hace 13 años, mi hermano empezó el sueño de verse realizado en su único hijo varón. Desde temprana edad Enriquillo formaba parte de los equipos escolares de fútbol. No tenía mi sobrino las admirables destrezas deportivas de su padre. Sin embargo, contó con un infatigable Director Técnico, que no por amarlo profundamente, dejaba de ver los aspectos mejorables.

Un día mi hermano discutió con un torpe entrenador de mi sobrino. En el colegio había pocas oportunidades deportivas serias para su hijo y eso lo mantuvo frustrado por un tiempo. Como siempre, Enrique decidió hacer algo al respecto. A todos nos sorprendió cuando compró un terreno contiguo a su casa, para hacer una cancha de fútbol.

Era un campo de balón pie con césped artificial de alta tecnología. Pronto mi sobrino tendría un entrenador profesional personal y un área óptima de juego. Los amigos futboleros no tardaron en llegar a la casa de mi hermano y jugaron ahí algún tiempo. Gente de todas las edades se daba gusto en la superficie adicionada con caucho. El ambiente sano en torno a la nueva instalación, revelaba aquel lugar como una gran inversión.

Al poco tiempo el consentido de mi padre decidió ir más lejos. Adquirió la franquicia de un equipo de fútbol infantil. Al mismo tiempo, construiría unas canchas de primer nivel para entrenar a su equipo y también para obtener rentas y así poder costear el proyecto.

En la cocina de la casa de mis padres, Enrique me contó sus planes. “Se llamará Guerreros Saltillo el equipo” –me dijo-. “Quizá sería mejor si amplías la posibilidad de ingreso a niños de todo el estado” – sugerí - “¿Por qué no Guerreros Coahuila? –pregunté- “En Monclova hay muy buenos jugadores esperando una oportunidad”.

Enrique en ese momento pensó en lo diferente que habría sido su vida si la ocasión le hubiera permitido seguir jugando. Le pareció buena la idea y llamó a su equipo “Guerreros Coahuila”. A partir de ese momento, mi hermano sólo habló de fútbol. Los días transcurren y al verlo, lo primero que me dice son frases como: “Ahora le ganamos éste y al otro y también a aquel”, “Ya nadie quiere jugar con nosotros porque los goleamos”. Cuando los Guerreros ganaron al equipo juvenil de los Rayados de Monterrey, fue todo un suceso. A 2 años de su creación, el equipo coahuilense estaba ganándole a los grandes del fútbol.

“Uno de los niños del equipo es muy humilde, su papá es albañil”, -me contó Enrique con los ojos vidriosos a punto del llanto- “la semana pasada –continuó diciendo- me dio las gracias por haberlo becado en el equipo, porque de no estar con nosotros, andaría drogándose con sus amigos de su barrio”. Esa es la realidad de un alma divina aferrada al deporte como su única y más segura salida.

En Guerreros Coahuila no hay distinciones de clase, porque las diferencias desvanecen los valores comunes más sublimes del deporte. La competencia es entre espíritus invocando laureles de gloria, el deseo de ser, el anhelo de entonar el himno en la cancha, de ver el águila imponente entre nuestros colores. Ellos son patriotas que una y otra vez nos dan su ejemplo trabajando en equipo. La fragilidad de un niño, templada por el arduo camino al éxito.

Los Guerreros Coahuila viajaron a Barcelona para disputar la Copa de la Fundación Marcet, después de haber ganado en México todos los torneos. Mención muy especial merece Jericó Abramo Mazo, presidente constitucional de Saltillo. Desde un principio brindó todo su apoyo al los Guerreros, asegurando al equipo los boletos de avión. Un orgullo más, el mandato de un alcalde joven con la visión y el compromiso que falta muchísimo por estos lares.

Desde su juego inaugural en tierra catalana, los Guerreros Coahuila vencieron 5 goles por 0 al World Team de Colombia. Lograron 16 victorias ubicándose entre los mejores 9 del torneo.

En cuartos de final, volvió la goliza para los colombianos. En semifinales ganaron el juego al equipo Plan Macet, para enfrentar en la final a la Escuela Tecnofutbol de Barcelona.

Los Guerreros Coahuila destronaron al anterior campeón en su propia cancha, 3 goles contra 2. Jorge Posadas, Gerardo Estrada y Misael Domínguez, se encargaron de firmar la hazaña.

Al despedirse mi hermano Enrique de mi padre, le dijo al final: Gracias por haber ido siempre a todos mis juegos.

Te amamos papá, mi hijo Enrique ya tiene 9 meses. Seguimos abrazados.

El precio de la civilización. ¿El mundo hacia un mayor caos?



Por: Jorge A. Gutierrez (Twitter: @gutierrezfalcon)

"Érase una vez que nuestros líderes eran honestos y valientes, y la República florecía. Pero hoy en día las virtudes de los padres fundadores han dado paso a la corrupción. La República está experimentando inestabilidad política y económica. Algunos incluso sostienen que ha entrado en su fase terminal y que pronto será suplantada por los advenedizos rivales de Oriente. Si desean evitar este destino oscuro, los ciudadanos de la República deben redescubrir su antigua virtud". Marco Tulio Cicerón (106-43 aC)

He terminado de leer el estupendo libro del economista Jeffrey Sachs, The price of civilization (El precio de la civilización) y con esta reflexión de Cicerón, Sachs inicia su libro para ponernos a pensar en que posiblemente nos encontremos en una crisis no sólo económica y política, sino en una verdadera crisis "sistémica" que puede poner en riesgo a las democracias y repúblicas en Occidente.

La globalización económica ha producido, por supuesto, grandes beneficios para el mundo, incluyendo la expansión rápida de tecnologías avanzadas, tales como Internet y la telefonía celular. También ha reducido drásticamente la pobreza en muchas economías emergentes; de hecho, por esta sola razón, la economía mundial necesita mantenerse abierta e interconectada. Sin embargo, para Sachs, la globalización también ha creado problemas serios que necesitan ser abordados. En primer lugar, ha aumentado el ámbito de la evasión fiscal debido a la rápida proliferación de los paraísos fiscales en todo el mundo. Las empresas multinacionales tienen muchas más oportunidades que antes para esquivar su porción justa y eficiente de impuestos.

La globalización ha creado perdedores y también ganadores. En países de rentas altas, de manera destacada en Estados Unidos, Europa y Japón, los grandes perdedores son los trabajadores que carecen de formación para competir de manera eficaz con los trabajadores de bajos ingresos de países en desarrollo. Los más afectados son los trabajadores de los países ricos que carecen de educación universitaria. Millones de ellos han perdido sus empleos.

La necesidad de un Gobierno muy eficaz en la era de la globalización es el mensaje clave de mi nuevo libro, The Price of Civilization (el precio de la civilización). En pocas palabras, hoy necesitamos más Gobierno, no menos. Sin embargo, el papel del Gobierno también debe modernizarse para estar acorde con los retos específicos que plantea una economía mundial interconectada, es el mensaje y propuesta de Sachs para enfrentar este enorme desafío hacia la libertad, la república y las democracias occidentales.

Obviamente, Grecia es la punta del iceberg, porque es más que probable que Portugal e Irlanda necesiten una reestructuración de su deuda a menos que la economía despegue en los próximos meses. Algo difícil si tenemos en cuenta que la mayor parte de las previsiones sitúan el crecimiento de la Unión Europea en su conjunto por debajo del 1%. En cuanto a la Zona Euro comenta que no haber bajado los tipos al 0% refleja la necesidad de preservar su independencia y no un balance de riesgos. Si la Zona Euro se desmiembra a nadie le importará que el BCE haya logrado anclar la inflación al objetivo del 2%.

Además la Fed tiene limitadas herramientas a su disposición y encima sufre presiones preelectorales que están limitando las pocas opciones disponibles.

Mientras tanto, el profesor Kenneth Rogoff ha publicado un acertado artículo, "2012 augurios de mayor agitación e inestabilidad". Allí sugiere que las próximas elecciones en Estados Unidos, Francia, Alemania o España conllevarán estímulos económicos ligados a los resultados electorales.

Al parecer el 2012 será un año de mucho caos y no se ve en el escenario nada ni nadie que pueda poner orden. A continuación la portada del libro que pueden comprar en Amazon.